Home > Siguiendo Su Senda

Enero 28. Teme a la persona correcta.

Lucas 12:4-5 “Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después nada más pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed*~ a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed*~.

El diccionario en línea de Google dice, “El miedo es una respuesta emocional a una amenaza percibida”. Se considera un mecanismo de supervivencia minimizar o eliminar la amenaza, sea ésta real o imaginaria.

Jesús les ordenó a sus discípulos que no teman aun cuando enfrenten la muerte física por proclamar las Buenas Nuevas. Lo peor que puede pasar es que quienes se oponen nos lleven a la muerte física, la cual es nada comparado con vivir eternamente en el infierno.

Jesús estaba advirtiendo a los discípulos que el resultado de su fidelidad a Él podría ser una sentencia de muerte de parte del gobierno, pero que no se la debía temer- al contrario, ¡debía ser bien recibida!

Dios nos ordena temerle a Él. Tú obedeces a quien tú temes. Algunas personas obedecen las leyes solo cuando temen que las autoridades las miran.

Igualmente, los cristianos pueden presumir de la paciencia de Dios, engañándose a sí mismos creyendo que Dios no hará nada. Piensan que Él ama y perdona demasiado como para castigarlos. Eva fue engañada por Satanás cuando le dijo que Dios no hará nada si ella desobedece.  Ella se volvió vulnerable a la desobediencia el momento que creyó la mentira de Satanás.

Proverbios 1:7 dice, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” La primera lección que un creyente debería aprender –el principio de la sabiduría- es lo doloroso de la experiencia cuando se desobedece a nuestro Señor.

El autor de Hebreos escribió, “Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor y no te des por vencido cuando te corrija.  Pues el Señor disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo” (He 12:5-6). Los cristianos somos perdonados por nuestros pecados; pero Dios nos enseñará, por medio del castigo, a no ser desobedientes.

Cuando no tememos la promesa de Dios de castigarnos, nos volvemos moralmente desatados. Si tenemos miedo que Él hará lo que dice en Su Palabra, entonces comenzaremos a tomar en serio Sus mandamientos, y eso es lo que espera el Señor de Sus hijos –ahí es donde comienza la sabiduría.

El miedo a que los demás me critiquen es tan debilitante que más me importa preservar mi ego y agrandar mi reputación que seguirte a Ti. Dame hoy la oportunidad de demostrarte mi valor al no avergonzarme.”

Para recibir todo el año de devociones diarias de estos estudios bíblicos, pida una copia del libro Siguiendo Su Senda de Branches Publications. Como otra opción puede bajar el Android App para Siguiendo Su Senda gratis.